El 1 de agosto, la humanidad agotó los recursos que tenía permitidos, si se considera un consumo sustentable para 2018. «Por ejemplo, si una hectárea de pradera tiene capacidad para 20 vacas, pero pastorean 40, la naturaleza no aguantará y la vegetación se destruirá», explica Gonzalo Medina, académico e investigador del Centro de Investigación para la Sustentabilidad (CIS), de UNAB.